Argentina
Argentina
Desde fines del XIX las pizzas han tomado «carta de ciudadanía» en el área rioplatense y luego en la mayor parte del Cono Sur por esto resulta problemático y arbitrario que Italia muy recientemente haya patentado a la pizza en general.
En la Argentina existen tres tipos de masa: a la piedra (fina y crocante), de molde (muy leudada de hasta 2 cm de altura, hoy algo en desuso) y la media masa, que es la que se vende en supermercados como prepizza, para ser completada en el hogar con los ingredientes deseados. Entre las pizzas típicas de la Argentina se cuentan la «fugazzeta», una fugazza (palabra derivada de «fugassa», o sea, focaccia en genovés) con queso muzzarela o musarela (como se denomina a la mozzarella en este país) y rodajas de cebolla. En la ciudad argentina de Rosario, desde hace algunos años se ha desarrollado una variedad local: la pizza a la parrilla, que en vez de tener forma redonda es alargada. Esta pizza se cocina en las típicas parrillas argentinas donde se hace el asado, lo que le da un sabor particular. La variedad de pizzas argentinas es bastante amplia, pueden mencionarse entre otras la pizza por metro, la pizza canchera (sólo con salsa, sin queso), la pizza al tacho, la ya citada pizza a la piedra, la pizza con palmitos etc. Es frecuente en Argentina que las porciones triangulares de pizza se consuman junto a una porción de fainá y existe un combo tradicional : el moscato, pizza y fainá, es decir la porción de pizza y la porción de fainá acompañadas por el dulzón vino moscato.
En líneas generales la pizza argentina es más semejante al calzone, siendo las preparaciones preferidas de los argentinos la pizza con queso, tomate, jamón cocido, aceituna y anchoas e incluso morrones y rociada con aceite de oliva, aunque la pizza más difundida —por su coste y preparación— es la realizada con una cubierta de salsa de tomate, sobre ésta queso (muzarela o en su defecto un queso blando), algunas aceitunas verdes y un adobo constituido por orégano, pimentón, pimienta, comino, etc.; pizza más económica pero menos apreciada es la parecida a la fugaza, preparada sólo con cebolla o con cebolla y salsa de tomate.